sobre mi
JOse Manuel SoLares
Escultor
Nacido
en 1965
Madrid,
España
«Intento que mis creaciones inspiren
momentos de reflexión y conexión con el mundo de los libros».
Los temas centrales de sus obras
giran en torno a la lectura. José Manuel, a través de sus figuras de líneas
geométricas en escenarios únicos, busca transmitir diversas emociones al
lector. Sus composiciones creativas se basan principalmente en la madera.
En sus últimos trabajos de la
colección “Lectores” ofrece una
propuesta madura, coherente y poética, donde la geometría se pone al
servicio de la emoción y donde la madera conserva la memoria de su origen
mientras se convierte en personaje.
Estimado Solares Art:
Al contemplar esta línea escultórica, encuentro una propuesta que dialoga
con la tradición de la talla en madera y, al mismo tiempo, con los lenguajes de
la modernidad constructiva. Las figuras sentadas parecen pertenecer a una misma
familia visual, pero cada una conserva una personalidad propia, como si fueran
personajes de una silenciosa reunión intelectual.
Lo primero que llama la atención es la decisión de no ocultar el origen
material de la obra. La madera no es sometida a una ilusión de perfección; por
el contrario, sus aristas, ensamblajes y fragmentaciones son exhibidos con
honestidad. Esta elección aporta autenticidad y convierte cada escultura en una
reflexión sobre la construcción del ser humano: cuerpos hechos de piezas,
recuerdos y experiencias ensambladas.
Las proporciones deliberadamente alteradas generan una tensión expresiva muy
efectiva. Los rostros alargados, las extremidades geométricas y los sombreros
horizontales crean un ritmo visual que recuerda ciertos ecos del cubismo
escultórico y del expresionismo popular, aunque la obra mantiene una identidad
propia. No parece interesarle la anatomía, sino la psicología. Cada personaje
transmite introspección.
Particularmente interesante es la presencia de los libros. No funcionan como
simples accesorios narrativos, sino como símbolos. La lectura aparece aquí como
una actividad transformadora, casi arquitectónica. Los cuerpos y los libros
comparten la misma condición material: ambos están construidos mediante planos,
volúmenes y fragmentos. El conocimiento, parece sugerir la obra, también se
edifica pieza por pieza.
Desde el punto de vista cromático, la paleta de tierras, grises azulados y blancos desgastados aporta una atmósfera de memoria y tiempo. La pátina evita que las esculturas se perciban como objetos recién creados; poseen la apariencia de haber atravesado años de reflexión y experiencia. Este tratamiento superficial enriquece la narrativa visual y fortalece el carácter humano de las figuras.
En definitiva, su obra destaca por su capacidad de transformar materiales
sencillos en presencias cargadas de humanidad. Usted no talla únicamente
madera: construye estados de ánimo. Estas figuras parecen guardianes de
historias, lectores eternos suspendidos entre la fragilidad de la materia y la
permanencia del pensamiento.
Por el crítico de arte, Aurelio Vant.


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