Lector XXXII

Escultura inspirada en la cita de René Descartes, “Leer un libro enseña más que hablar con su autor, porque el autor, en el libro, sólo ha puesto sus mejores pensamientos”, nos invita a reflexionar sobre el valor de la lectura y la manera en que es presenta conocimiento.

Primero, cuando leemos un libro, tenemos acceso a una versión cuidadosamente elaborada de las ideas del autor. A diferencia de una conversación en la que pueden surgir pensamientos espontáneos, dudas o incluso distracciones, un libro es el resultado de un proceso de reflexión y selección. El autor tiene la oportunidad de revisar, editar y pulir sus ideas antes de compartirlas con el mundo. Esto quiere decir que lo que encontramos en un libro es, en esencia, una representación condensada y depurada de su pensamiento más profundo y reflexivo.

Además, la lectura nos permite sumergirnos en el mundo del autor de una manera que una conversación no puede igualar. Cuando leemos, podemos detenernos, reflexionar y releer pasajes que nos impactan. Este proceso nos brinda la oportunidad de interactuar con ideas a nuestro propio ritmo, lo que permite una comprensión más profunda y personal. En cambio, en una conversación, la interacción es más efímera y puede estar sujeta a malentendidos o falta de tiempo para explorar un tema en profundidad.

Descartes sugiere que los libros tienen una capacidad única para trascender el tiempo y el espacio. Una vez que un autor publica su trabajo, sus pensamientos pueden ser leídos y apreciados por las generaciones futuras, permitiendo que su sabiduría perdure más allá de su vida. Esto crea un vínculo especial entre lector y autor, donde las ideas pueden compartirse y discutirse mucho después de que el autor haya dejado de hablar.











Material: Madera vintage
Medidas: 30 x 13 x 7 cm.
Obra única.
Disponible.













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